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jueves, 3 de octubre de 2013

Una maquina que regala cerveza

Fuente : http://www.aimdigital.com.ar/
¿Quieres cerveza gratis? Solo tienes que estar totalmente quieto, evitar algún movimiento, durante tres minutos; entonces la maquina te dará una lata de cerveza gracias a tu paciencia.

De esto se trata una campaña publicitaria de la cerveza Amstel, que espera tener buenos resultados en el mercado de Bulgaria.

“En general la gente rara vez se toma un tiempo”, indica la agencia de publicidad Next Digital Creative. “Pasa gran parte del día en sus oficinas mientras interactúan constantemente a través de las redes sociales mientras tratan de equilibrar sus diferentes tareas. Decidimos que queremos ayudarles a desestresarlos un poco”.

La máquina tiene un botón rojo, que cuando lo presionas echa a andar un contador con el diseño de un antiguo tacómetro por 180 segundos, entonces la persona que presionó el botón debe quedarse frente a la máquina sin moverse.

El cronómetro se reinicia si el sensor de movimiento detecta que no lograste mantenerte bien quieto. La máquina cuenta con unos sensores de movimiento que detectan cualquier tipo de movimiento y que permiten al tacómetro retroceder en la cuenta final de descubrir la más mínima vibración.

Hasta el momento han entregado 1.344 cervezas, diariamente unas 84 personas han hecho la prueba, lo que además suma unos 4.032 minutos de inactividad forzada.

jueves, 17 de enero de 2013

¿Cerveza o vino? La "ciencia" detrás de cómo escogemos qué beber

fuente: http://www.bbc.co.uk/mundo/
Bebidas alcohólicas


Cada quien tiene una bebida favorita. ¿Pero qué nos hace preferirlas? ¿Están nuestros hábitos en materia de bebidas siendo manipulados en forma inconsciente?
Beber es uno de esos pequeños placeres de la vida, una expresión de lo que deseamos, de nuestra libertad. Un poquito de abandono en una copa. Claramente valoramos nuestro derecho a beber algo que nos gusta. Es la razón por la que la Ley Seca fracasó en forma espectacular en Estados Unidos.

Pero me he enterado de algo que podría quedarse atorado en nuestras gargantas colectivas: las bebidas que elegimos generalmente no son, de hecho, de nuestra elección. Aún peor, a veces somos manipulados constante e inconscientemente para que bebamos algo que otro quiere que bebamos.
Éstas no son habladurías de borracho. Es una conclusión que se ha estado destilando en un número de fríos y sobrios estudios científicos sobre lo que influye sobre nuestro comportamiento en materia de bebidas.

Paleta de colores

Tales estudios muestran que nuestras decisiones son influenciadas en forma subconsciente por todo, desde el color de una bebida, hasta su nombre, el precio y el ambiente del bar en que la consumimos.

Incluso la forma del vaso en que la cerveza o el vino son servidos influye en la velocidad con que bebemos. Y la industria del alcohol juega con estos factores. Al hacerlo, juega con nosotros, dejándonos mareados en el proceso.

Consumo de alcohol en el mundo

  • Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, el consumo de alcohol para 2005 promediaba 6,13 litros de alcohol puro por cada persona mayor de 15 años.
  • El mayor consumo se encuentra en los países desarrollados en el Hemisferio Norte, pero también entran en la lista Argentina, Australia y Nueva Zelanda.
  • Surámerica en general clasifica entre las regiones con consumo moderado (de 7,5 a 9,99 litros por persona).
  • Las regiones con menor consumo incluyen países del norte de África, África Subsahariana, el Mediterráneo oriental, el sureste de Asia y el Océano Índico, donde un alto porcentaje de la población profesa la religión musulmana, con altas tasas de abstención.
A primera vista, es difícil entender cómo puede deslumbrarnos el color de una bebida. La ginebra es transparente, la cerveza es color ámbar, el vino tinto es rojo. La evidencia está a la vista.

Pero el color de una bebida afecta la percepción que tenemos sobre su capacidad para aplacar la sed, según un estudio publicado en la revista especializada Food Quality and Preference Journal. Y esto, a la vez, puede cambiar según el vaso en que la contiene.

Para probarlo, los investigadores sirvieron bebidas en vasos de distintos colores. Cuando se pidió a un grupo de sujetos que escogieran su preferido, un número significativo optó por vasos azules o verdes. Los colores "fríos" fueron considerados más efectivos para satisfacer un cuerpo sediento.

Esto explica por qué muchas de las mezclas baratas conocidas como "alco-pops" son azules o verde brillante.

Hasta el hecho de que el nombre de la bebida incluya un color, como "coctel pájaro azul" o "azul eléctrico", nos atrae.
Nuestra percepción del sabor también se ve afectada por un tema de tonos. Esperamos sabores diferenciados de frutas de colores, como el tomate en un bloody mary.

Más caro, ¿mejor?



Tendemos a pensar que las bebidas de colores fríos son más efectivas para saciar la sed.
El precio es otro elemento que podría estarnos jugando una trastada a la hora de elegir qué beber.

Mientras más cara cuesta una bebida, más se elevan nuestras expectativas. Parece natural: si pagamos más por una champaña esperamos que sepa mejor.
Pero la investigación científica muestra que esto no siempre es así. Un estudio de la Universidad de Stanford y el Instituto de Tecnología de California (aparecido en la publicación National Academy of Sciences) concluyó que nuestra apreciación de una botella de vino se ve afectada directamente por cuán costoso nos dicen que es, más que por su precio real.
Así, tendemos a creer que el vino caro es mejor, sin importar si en verdad lo es. Eso nos deja vulnerables a la explotación.

No sólo serían quienes fabrican bebidas alcohólicas los que estarían jugando un poco con nosotros, sino también aquéllos que nos las sirven.

La forma de un vaso de cerveza influye en la velocidad en que la tomamos, según una investigación realizada por la Universidad de Bristol.
Un vaso curvado dificulta percibir cuánto líquido queda adentro, así como darse cuenta de cuándo se ha tomado más de la mitad. En consecuencia, bebemos más rápido.

Otro estudio encontró que los vasos cortos y anchos producían un efecto similar. Con éstos es más difícil juzgar el volumen, así que servimos más en ellos que cuando usamos copas delgadas y altas.

Del mismo modo, complica controlar el ritmo de bebida. De hecho, hace que uno se pregunte quién está marcando ese ritmo, si uno o quien fabricó o sirvió el vaso.

También bebemos lo que oímos

Pero los "manejos" de nuestro amigo el barman no terminan allí. Algunos locales lucen descuidados, apenas un montón de mesas y sillas desperdigadas anárquicamente, y nos encantan por su "carácter". Otros responden a un diseño cuidadoso, con paredes pintadas de cierta manera, videos y música.

Suele no tratarse de una casualidad, porque el ambiente de los sitios donde bebemos afecta cómo bebemos. Dueños y diseñadores lo saben.

Un estudio publicado en la revista Food Quality and Preference mostró que tocar música latina impulsa inconscientemente a la gente a escoger bebidas que "suenan" latinas, como piña colada, margarita o cerveza.



sábado, 7 de abril de 2012

Las cervezas más antiguas del mundo

fuente: bbc.co.uk/mundo/

 


Durante la Edad Media, se tomaba cerveza al desayuno... almuerzo y comida, "porque era más sano que tomar agua".

"Era pan líquido", le dice a BBC Mundo el arqueólogo biomolecular Patrick McGovern.

Pero nuestra relación con esta bebida data de mucho antes. Los primeros asentamientos de grupos humanos se dan cerca de donde están los cultivos de plantas domesticadas, en su mayoría granos, que "probablemente se usaban originalmente para producir grandes cantidades de cerveza. La cerveza parece preceder al pan, según la evidencia que tenemos".
Además de calmar la sed, el hambre y a veces hasta mejorar la salud, el profesor del Museo de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania destaca el rol de esta bebida en lo que llama "lubricación social".

"Acompañaba la religión y las relaciones entre las personas, pues fomenta la apertura a ideas".

Esto es cierto de cualquier bebida alcohólica, pero para tener cerveza, hay que asentarse para poder cuidar de los granos, desde que son semilla hasta que salen como líquido dorado de un barril, o cualquier contenedor.

Y su cobertura es global.

"La definición de cerveza es bebida fermentada hecha de un grano o un cereal".
Así que puede hacerse con trigo o cebada fermentada. Pero, si está hecha de maíz en América o de arroz en Asia o, como en África, mijo y sorgo, también es cerveza.

Como arqueólogo, McGovern no sólo ha encontrado vestigios de cervezas antiguas, sino que, usando química molecular, también ha descubierto las recetas y hasta probado los resultados.