fuente: http://www.lanacion.com.ar/
Las tecnologías y drogas que permiten mejorar las habilidades, plantean
serios cuestionamientos éticos, filosóficos, económicos y legales
Una raza de humanos que puede trabajar sin cansarse y
recordar toda conversación puede sonar a ciencia ficción, pero expertos
en lo que se conoce como 'mejoramiento humano' dicen que el campo
evoluciona a tal velocidad que deberíamos empezar a prepararnos.
Vaticinan que en 15 años contaremos con pequeños
aparatos capaces de grabar nuestra vida entera como si se tratara de una
cinta de video. Un registro al que podremos acceder cuando nos falle la
memoria.
Hoy día ya contamos con potentes drogas, originalmente
confeccionadas para tratar a pacientes con demencia o a niños
hiperactivos, que pueden mejorar notablemente nuestras capacidades
mentales. Y los avances en biónica e ingeniería permitirán que todos
podamos disponer, por ejemplo, de visión nocturna.
Pero aunque es fácil imaginar la potencialidad de estos
recursos, expertos advierten que estos avances tendrán un costo
significativo, un costo que no será únicamente económico.
Daños potenciales
Cuatro cuerpos académicos: la Academia británica de
Ciencias Médicas, la British Academy, la Royal Academyof Engineering y
la Royal Society, afirman que aunque las tecnologías de mejoramiento
humano mejoren nuestras habilidades y ayuden a la sociedad, su uso
despertará serios paradigmas éticos, filosóficos, económicos y legales.
En un reporte conjunto, advierten que hay una
"necesidad inmediata" de generar un debate sobre los daños potenciales
que esto implica.
La directora del comité a cargo del reporte, Genevra
Richardson, dice que "se está desarrollando una gama de tecnologías,
algunas ya en uso, que tienen el potencial de transformar nuestros
lugares de trabajo, para bien o para mal".
"Todavía se desconocen los efectos secundarios a largo plazo de las drogas inteligentes"
Puede que estas tecnologías sean vistas con buenos ojos
en el caso de usarlas en un conductor de camiones, un cirujano o
pilotos de aviación y así evitar el cansancio. Pero en un futuro,
advierte, existe el peligro de que empleadores y aseguradoras hagan que
su uso sea obligatorio.