Un turista conduce por la soleada carretera que se
extiende a lo largo de la costa este de Gibraltar y se detiene para
consultar su guía en su visita a una de las mayores atracciones del
peñón: la cueva de St. Michael.
Muy pronto no necesitará ningún libro para saber más sobre esta diminuta colonia británica al sur de España.
Para hacer esto se están colocado códigos QR en las principales atracciones turísticas, unos códigos de barras que pueden ser escaneados con un celular inteligente.
La tecnología no es nueva. Estas imágenes pixeladas en blanco y negro se han estado usando por décadas, pero recién empiezan a ganar popularidad y pueden verse en paneles, paredes, periódicos e incluso en paquetes de detergente.
Lo que hacen estos códigos es dar al usuario información sobre un objeto en particular. Lo hacen almacenando texto, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y eventos.
Conectando mundos
El pueblo de Monmouth, en Gales, fue el primero en probar este sistema para atraer a turistas.
El turismo es muy importante para la economía de Gibraltar, con más de 11 millones de visitantes que desembolsaron US$450 millones el pasado año, y las autoridades aprovechan cualquier oportunidad para incrementar sus ingresos.
Los códigos QR conduce a los usuarios directamente a la página de Wikipedia de cada atracción turística, explica Clive Finlayson, del Museo de Gibraltar.
"Gibraltar es como un pastel de múltiples capas de eventos históricos, empezando con los neardentales hace 50.000 años hasta el hombre moderno", explicó.
"Nuestra unidad de cuevas ha catalogado más de 200 cuevas en Gibraltar, muchas tienen gran riqueza arqueológica pero son inaccesibles para mucha gente".
"Aquí tenemos un nuevo modo de llevar toda esta información alrededor del mundo".
Barreras lingüísticas
Los organizadores de "Gibraltarpedia" quieren que sus códigos QR se comuniquen con los usuarios de teléfonos de modo que puedan establecer el idioma del visitante.De este modo, un turista brasileño sería dirigido a una página en portugués, explicó Roger Bamking, voluntario de Wikimedia en Reino Unido, la organización sin ánimo de lucro que apoya a la enciclopedia en línea.
"Escaneando los códigos los turistas serán capaces de obtener información sobre el sitio que visitan en su propio idioma, con la descripción escrita por un voluntario con ese idioma", apuntó.
Los voluntarios han estado produciendo hasta 20 artículos al día en varios idiomas y Bamkin ha estado en Gibraltar esta semana buscando a más gente que contribuya con fotos, mapas e información histórica.
Pero una vez que todos los puntos de interés estén marcados con códigos y se hayan escrito todos los artículos, todavía hará falta resolver otro factor para que la cosa despegue.