La vida temprana de Charles Dickens estuvo marcada por la pobreza.
Forzado de pequeño a trabajar en una fábrica de
betún para calzado por la irresponsabilidad de su padre, se procuró
educación autodidacta y llegó a convertirse en el escritor más exitoso
de su tiempo. Y en uno de los hombres más ricos por esfuerzo propio de la Inglaterra victoriana.
Ahora, 200 años después de su nacimiento, Dickens sigue haciendo dinero.
En una investigación exclusiva de la BBC, la consultoría Interbrand le calculó un valor a Dickens como marca.
El creador de Oliver Twist, Fagin, Scrooge y
muchos otros personajes memorables genera unos US$444 millones anuales a
la economía del Reino Unido.