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viernes, 28 de noviembre de 2014

Super, la aplicación para memes de los fundadores de Twitter

fuente: http://www.ideal.es/

¡Increíble!...: Nace Super, la aplicación que crea memes inmejorables 


No cabe la menor duda de que Biz Stone, cofundador de Twitter, ha acertado de pleno a la hora de crear su nueva apuesta, que responde al nombre de Super, una aplicación para crear memes de forma inmejorable, algo que se ha puesto de moda de forma contundente en los últimos meses, ya que invaden las redes sociales y los foros de Internet con personajes de todo el mundo de la sociedd y el espectáculo.

En concreto, tal y como hemos podido ver a aplicación incluye varias frases predeterminadas, aunque el usuario puede añadir más texto, elegir la imagen que desea y añadir la firma también.
Biz Stone, co-fundador de Twitter, se suma a la moda de los famosos 'memes', las imágenes que llevan asociadas un mensaje directo para, la mayor parte de las veces, hacer reír o parodiar algún tema.

Por ello, Stone ha lanzado una nueva aplicación que es completamente gratuita, y que está ya disponible para iOS y Android, con el propósito de compartir ideas cortas de una manera original.
De esta forma, la aplicación permite hacer llegar a tus amigos y demás contactos tus pensamientos de un modo creativo y divertido, al mismo tiempo que directo y original, por supuesto.

Entre las frases más comunes que pueden ponerse encima de las fotografías, destacan aquellas que la propia aplicación trae por defecto, como "El mejor", "Lo peor", "El más loco" o "Estoy pensando", entre otras.

Del mismo modo, los usuarios pueden incluso agregar su propio texto a la fotografía, para terminar la idea y firmarla posteriormente si lo desean, lo que hará que el 'meme' se difunda con su nombre.
Del mismo modo que ocurre usualmente con la red social norteamericana Twitter, esta aplicación, llamada Super, requiere de un texto breve que juegue con las palabras ingeniosamente.

La propia aplicación explica también que los usuarios pueden elegir identificarse o permanecer de forma anónima, aunque si quieren responder a los menajes de otros usuarios no podrán hacerlo de dicha forma, por razones obvias.

De esta forma, Super se convierte en la segunda aplicación que lanza Biz Stone, quien ya sacó en 2013 una herramienta que era una mezcla entre un motor de búsqueda y una red social interactiva.

jueves, 12 de enero de 2012

Niño de 14 años adapta alarma de sismos para Twitter


fuente" puranoticia.cl



“Posible sismo durante los próximos segundos en Santiago. (18:31:35)”, se pudo leer 5 segundos antes del sismo grado 5,17 que remeció la tarde de ayer la zona centro de Chile. Parece increíble que tras el sistema que alerta en Twitter, bajo la cuenta de @AlarmaSismos, esté un niño de 14 años: Se trata de Sebastián Alegría que modificó el sistema Alarm Earthquake Detector, al cambiar la alarma por la generación de un tweet.

Inmediatamente, el estudiante en su cuenta @sebasak, tuiteó: “Genial, @AlarmaSismos funcionó. Eso sí, faltan sensores en el norte para que avise estos temblores un poco antes”.

martes, 22 de febrero de 2011

Usar Facebook y Twitter provocan estrés

fuente: la vanguardia.es

Paradojas digitales.
Para los ingleses, la banda ancha, el comercio electrónico y Google se encuentran entre los grandes avances de la década. En cambio, Facebook y Twitter son un mal invento, son herramientas “desocializadoras”, cuyo efecto negativo sólo es superado por los programas de telerealidad.


O eso se desprende de una encuesta realizada a 2.243 personas por la consultora The Foundation, especializada en innovación, durante el pasado mes de enero, en la que el 43% de los encuestados considera que las redes sociales “hacen perder el tiempo” y el 56% declara que son “irritantes”.

En la Universidad Napier de Edinburgo están de acuerdo. Facebook provoca “ansiedad”, dicen. Pero sólo si se tienen demasiados “amigos”. Otro estudio realizado allí por varios psicólogos con 175 estudiantes concluye que la red social que aglutina 600 millones de usuarios en el mundo es “estresante” para el 12% de los que la consultan a diario y tienen 117 amigos de media. La arbitrariedad mediática de los números.

El 88% restante, es decir, los que no sienten ningún tipo de ansiedad por estar en contacto con sus amigos y familiares a través de Facebook, tiene sólo “unos 75 amigos, cuidadosamente escogidos”, explica Kathy Charles, psicóloga responsable del estudio. Además, continua la investigadora, especializada en delincuencia juvenil y psicología forense, el 32% de los usuarios confiesa sentir incomodidad cuando rechaza aceptar a alguien como amigo, mientras que el 63% prefiere retrasar la validación para no tener que dar una respuesta. Más ansiedad.

¿Nadie considera la posibilidad de borrarse para atajar el estrés? No. “La mayoría de los usuarios que han participado en el estudio declaran que lo mejor de Facebook es estar en contacto con la gente”, continua Charles. Pero, al mismo tiempo, “otro porcentaje importante confiesa temer perderse información de valor sobre sus contactos o incluso ofenderlos si se van del sitio”, insiste la psicóloga. “Como el juego, Facebook mantiene a los usuarios en un limbo neurótico, sin saber si tienen que quedarse o no por miedo a perderse algo bueno”, concluye. Paradojas digitales. Y estudios oportunistas.

viernes, 11 de febrero de 2011

La revueltas del Clic (o el papel de Facebook y Twitter en las recientes revueltas de Egipto y Tunez)

fuente 1: el rincon del  bibliotecario
fuente 2: mdz

Por: Héctor Héreter, de La Nueva Voz de Puerto Rico.


“Señoras y señores, por favor amárrense bien los cinturones porque la sacudida va a ser grande”, diría el piloto de la máquina del tiempo que nos llevará a través de los meses y años siguientes por los cambios sociales y políticos que se avecinan.

El año 2011 comenzó con eventos políticos que dejaron perplejos a muchos, pero que confirman lo que sociólogos y antropólogos vienen pronosticando sobre las metamorfosis que sucederán por el advenimiento de Internet y las redes sociales.

Vemos hoy con asombro el derrumbe de regímenes que eran considerados inamovibles. Tal como señala el editor de la revista digital Wired, Kevin Kelly, esta nueva composición de los medios e Internet “nos ha enseñado a pensar que es posible lo que hasta hace muy poco creíamos era totalmente imposible”.

El gobierno de Túnez, dominado con mano de hierro por un solo hombre, Zine al Abedine Ben Ali, por los pasados 28 años, cayó en menos de una semana. La caída no fue a la manera clásica de un golpe de estado o el asesinato del mandatario, sino a través de miles de mensajes enviados por las redes sociales a millones de receptores con tan solo hacer clic en la tecla de “enviar”. El efecto multiplicador fue inmediato, tanto en Túnez como en otros países del área incluido Egipto, donde la gente respondió al llamado de salir a la calle para gritar ¡basta!.

La semilla de la revolución del clic estaba plantada en el ciberespacio por aquellos que se sentían oprimidos por un gobierno dictatorial.

Internet y las redes sociales como Facebook y Twitter han cambiado las reglas del juego en maneras que todavía muchos políticos no llegan a descifrar. Están acostumbrados al control de la información, al subyugar los medios de comunicación tradicionales como la prensa, radio y televisión, reduciéndolos a meros instrumentos de propaganda.

El fenómeno mediático que vivimos en la actualidad comenzó en 1459 cuando el alemán Johannes Gutenberg inventó la imprenta de tipos móviles. Cincuenta y siete años después, en 1516, Martín Lutero logró que sus 95 tesis en contra del Vaticano fueran distribuidas en dos semanas en Alemania y seis semanas en toda Europa; una velocidad de propagación casi impensable en esos tiempos.

La imprenta inició una gran transformación social a nivel mundial, primero con la Reforma de Lutero, seguida por la Revolución independentista de Estados Unidos y la francesa de 1789; la era Industrial; las guerras emancipadoras de América Latina y la revolución bolchevique en Rusia.

Pero aún faltaba algo en el panorama mediático: la capacidad de réplica por parte del público receptor de los mensajes. Los lectores, primero, y luego los radioyentes y televidentes, eran meros espectadores de los acontecimientos que se les presentaban a través de los medios de comunicación.

Con la aparición de Internet y la capacidad interactiva de las redes sociales el público pasó de ser mero espectador a protagonista y activo participante del flujo informático.

“A nivel mundial se ha gestado un nuevo tipo de consumidor y ciudadano que tiene una mayor disposición a plantear su opinión. Esto se ha tipificado como los ‘prosumers’, o consumidores proactivos que buscan información y postean sus inquietudes”, afirma Paul Venturino, periodista chileno y Vicepresidente de la agencia de relaciones públicas Newlink Group, con sede en Miami.

Si el mundo quedó conmocionado en 1516 con la Reforma de Lutero, que logró en menos de mes y medio encender el clamor de cambio en toda Europa, ¿qué podemos esperar en esta nueva era digital, cuando somos capaces de transmitir 2 millones de e-mails por segundo a una velocidad cercana a la de la luz?

Ante esta nueva realidad mediática, muchos políticos en el poder verán limitadas sus capacidades de controlar las masas.

Los mentirosos o los que “convocan a la movilización basada en el odio al otro, más que en la promesa de un futuro mejor, tienen sus días contados”, dice el sociólogo y periodista argentino Carlos Salvador La Rosa. Cuando las condiciones sociales están ya maduras -incluyendo factores tales como una inflación rampante, los precios de los alimentos por las nubes, un desempleo desbordante e ingresos que no sobrepasan los $2 al día, como fue el caso de Egipto- los nuevos medios de comunicación se convierten en la mejor plataforma para convocar a la protesta y rebelión.

Lo interesante de estos movimientos, a diferencia del pasado cuando los dictadores eran destronados por organizaciones o partidos políticos, es que ahora son las masas -compuestas principalmente por los jóvenes usuarios de las nuevas tecnologías, sin ninguna filiación partidista en particular- las que logran dar al traste con el estado político del momento. Lo único que los une es su rechazo al régimen imperante y el teclado de sus teléfonos móviles.

Otro elemento interesante es que estos movimientos protestatarios no tienen una verdadera inclinación hacia una postura política. Pueden ir en contra de gobiernos de derecha, como en el caso de Egipto, o inclinados a la izquierda, como Jordania. Hasta que no surjan estudios más concluyentes sobre el tema, su común denominador se podría definir como el hastío ante un gobierno que se ha entronizado en el poder.

Egipto se ha convertido en un verdadero “case study” del fenómeno mediático y de lo que podemos esperar en el futuro. Si analizamos las cifras demográficas de ese país observamos que un 43% de su población no llega a los 30 años y era uno de los países en el mundo árabe con mayor participación en las redes sociales, previo a la censura cibernética impuesta por Hosni Mubarak. Por tanto, la revolución del clic emergió de la juventud.

Mubarak, por su parte, asumió una posición con mentalidad del medioevo para enfrentar la crisis que se le venía encima; cortó toda conexión de Egipto con Internet y suspendió el servicio de telefonía celular, mientras ordenaba a los tanques patrullar las calles de las principales ciudades. A manera de símil podemos decir que Mubarak intentó enviar un correo electrónico (e-mail) a través de una vieja máquina de escribir. Pero su suerte estaba echada.

Este monstruo con millones de cabezas que son los usuarios con sus teléfonos portátiles, le pone los pelos de punta a muchos centros de poder alrededor del mundo. China -con más de una quinta parte de la población mundial, donde los celulares, Internet y las redes sociales se han convertido en algo tan común como el arroz frito- no tardó en levantar murallas para limitar el acceso de sus ciudadanos al ciberespacio al ver lo que sucedía en Egipto.

Otro fenómeno asociado a Internet es lo que muchos llaman la “urticaria cibernética” que se propaga de país a país, sin consideración de fronteras, idiomas o creencias religiosas. En uno de los mensajes más distribuidos a través de Twitter al inicio de las revueltas en El Cairo y Alejandría se leía: “Ayer todos éramos tunecinos, hoy todos somos egipcios y mañana todos seremos libres”. Las últimas cuatro palabras reverberaron a través del mundo, sobre todo en aquellos países de corte dictatorial.

Todos los estudiosos del comportamiento social concuerdan en decir que Internet ha transformado nuestra forma de socializar e intercambiar información. Estamos en un punto donde lo que precedía ya no es válido, y lo que se creía inamovible demuestra su gran vulnerabilidad ante el clamor popular por justicia y un gobierno que en realidad defienda los intereses de sus constituyentes, sin mentiras ni manipulaciones propagandísticas.

Clay Shirky, sociólogo y profesor en el programa graduado de la Universidad de Nueva York sobre Telecomunicaciones Interactivas, afirma que “vivimos en la actualidad una de la mayores transformaciones que jamás la humanidad haya presenciado”.

Aquellos líderes del mundo que se creen inamovibles de sus puestos en la cumbre del poder mejor que se bajen de esa nube, ya que sus gobiernos están a merced de miles de golpes de clic.

martes, 21 de septiembre de 2010

Un agujero de seguridad siembra el caos en Twitter



El gusano “Rainbow” tomó la red de microblogging durante unas horas, provocando errores de código y tweets no autorizados por los usuarios.




Los usuarios de Twitter vivieron unas horas un tanto caóticas esta mañana por culpa del gusano “Rainbow”, que aprovechó un agujero de seguridad en la red de microblogging para provocar su primera infección de forma masiva. ¿El resultado? Enlaces a sitios web pornográficos, aparición de gráficos desproporcionados y mucha confusión.


El agujero aprovechado por el gusano permitía introducir un código en las actualizaciones que se activaba cuando los usuarios pasaban el ratón sobre un enlace, provocando el retwitteo automático del mensaje malicioso por parte del usuario.

Desde Twitter se pusieron enseguida a trabajar en solucionar el problema y dos horas después Del Harvey, jefe del equipo de seguridad de la red, confirmó que el agujero ya había sido “completamente tapado” y que ya no se podría explotar más.

El problema afectó tan solo a los usuarios de Twitter que todavía tienen la interfaz antigua. Los usuarios que ya han visto sus cuentas actualizadas, y aquellos que accedieron a la web desde clientes terceros como TweetDeck no sufrieron las consecuencias del ataque.

fuente: http://www.itespresso.es/