
fuente:INEGI.Estado de México División Territorial de 1810 a 1995 Edición 1996
ANTECEDENTES
A principios del siglo XIX el territorio que ocupa el actual Estado de México era parte de la intendencia del mismo nombre, creada en 1786 por la Real Ordenanza para el Establecimiento e Instrucción de Intendentes de Ejército y Provincias en la Nueva España. La Intendencia de México tuvo una jerarquía superior a las demás, pues aparte de la función administrativacivil, atendía los servicios del ejército.
SITUACIÓN DE LA ENTIDAD DE 1810 A 1995
En el marco del movimiento de Independencia y con la promulgación del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana en 1814, la provincia de México prevaleció como parte integrante del país; la división territorial de ese ordenamiento mencionaba también a Querétaro y Tecpan, como provincias separadas de la de México. El nombre no es familiar como los de las otras provincias ni tiene antecedentes en la historia de nuestra geografía; trátase de una entidad de pura filiación insurgente, "que los hombres del sur, dice el señor Orozco y Berra," que erigen como un trofeo a sus hazañas, que era como un embrión de que muchos años debía brotar con el nombre de Guerrero". Lo anterior significó el primer antecedente de la separación de Querétaro y Guerrero y su erección posterior y definitiva como entidades independientesen 1823 y 1849 respectivamente.
Durante la época independiente se ratificó la existencia del Estado de México a través del Acta Constitutiva de la Federación y la Constitución Federal, ambas promulgadas en 1824. La vida constitucional del estado se inició el 2 de marzo de 1824, al efectuarse la primera sesión del congreso local en la ciudad de México. Con esta fecha se celebraba de manera oficial la erección de la entidad.
Al momento de su nacimiento el estado estaba constituido por su actual territorio más el que actualmente ocupan los estados de Hidalgo, Guerrero, Morelos, el Distrito Federal y la municipalidad de Calpulalpan, hoy en día integrada al estado de Tlaxcala. Su primera capital fue la ciudad de México.
Con la finalidad de organizar la actividad político-económica y establecer la estructura territorial de la entidad, mientras se promulgaba la primera Constitución, se expidió la Ley Orgánica Provisional para el Arreglo del Gobierno Interior del Estado el 6 de agosto de 1824, en la cual se mencionaron los ocho distritos que integraban al territorio estatal, siendo éstos:
Acapulco, Cuernavaca, Huejutla, México, Tasco, Toluca, Tula y Tulancingo, que a su vez estaban conformados por partidos.
Esta ley no consideraba el arreglo interno de los municipios, por ello en 1825 se expidió el decreto Nº 36 donde, de manera particular y detallada, se señalaban las bases para la formación y organización de los ayuntamientos. De acuerdo al decreto, éstos se establecieron en las cabeceras de partido y en los pueblos que contaban con más de 4 mil habitantes; así pues, las autoridades electas empezaron a ejercer sus funciones el 1º de enero de 1826. En febrero del mismo año el gobierno del estado encabezado por el general Melchor Múzquiz presentó al congreso estatal la primera memoria de los actos que el gobierno llevó a cabo durante un año de administración; en ella se mencionaban los
180 pueblos que con base en el decreto Nº 36 establecieron ayuntamientos.
Esta memoria comprueba que los habitantes de los pueblos registrados en ella realizaron las elecciones previstas en el decreto del 9 de febrero de 1825, y el día 1º de enero de 1826, las personas electas entraron a ejercer sus funciones.
Para aquellos municipios de los que no se cuenta con el decreto que respalde su fecha de erección, fue tomada -para esta publicación- aquella fecha en donde se mencionaban por primera ocasión con la categoría de distrito, partido, municipalidad decretos. Sin lugar a dudas, el Estado de México fue de las entidades que experimentó un mayor número de modificaciones en su integración territorial a lo largo de sus primeros 50 años de vida independiente. Al momento de su erección era de las entidades más importantes del país en varios aspectos: según Charles W. Macune Jr., en él residían 1 300 mil habitantes aproximadamente, lo que representaba más de una quinta parte del total nacional; comprendía 5 689 leguas cuadradas (99 876.6 km2), ocupando el cuarto lugar en extensión territorial (García Cubas, Diccionario Geográfico...); por este amplio territorio circulaban la mayor parte de las rutas comerciales y de comunicación de la época; la abundancia y diversidad de su economía contribuían a la importancia del estado; dentro de sus linderos estaban concentradas las haciendas más ricas y conocidas del país, que junto con las tierras de los pueblos indígenas de la altiplanicie central, especialmente la de los valles de México y Toluca, comprendieron una de las áreas más productivas de ganado y más fértiles para el cultivo de granos.
Al igual que para Zacatecas y Guanajuato, la minería representaba para el Estado de México la industria más importante, no sólo por el volumen de la explotación sino por la mano de obra e inversión utilizadas. Destacaban por su alta producción de oro y/o plata las minas de Taxco, Sultepec, Temascaltepec, El Oro, Pachuca y Real del Monte, entre otras. Es claro que la agricultura y la minería representaban las principales actividades de la población del Estado de México.
La ciudad de México, capital del estado entre 1824 y 1827 y del país desde 1824, asiento histórico del poder prehispánico y colonial, era desde entonces la ciudad más poblada (168 mil habitantes) y el centro político comercial, religioso, intelectual y social del país.
Un territorio tan extenso, con un alto porcentaje de la población nacional e importante riqueza económica, estuvo sujeto a diversas situaciones que expusieron su integración territorial; por un lado, las grandes distancias entre la capital y algunas de las cabeceras de distrito o partido como Acapulco, Chilapa, Huejutla o Zacualtipan, así como la situación de las comunicaciones en esta época, hacían difícil el control de todo el territorio, provocando un déficit en la acción administrativa donde la influencia de la capital no era suficiente para coercionarlo política, social y económicamente.
Con motivo de la instalación en la ciudad de México de los supremos poderes de la nación el 18 de noviembre de 1824, en un círculo de 220.6 Km.2 con centro en la plaza mayor, el Estado de México experimentó la primera segregación de su territorio perdiendo su centro de población más importante y algunas otras localidades como Tacuba, Tacubaya y Atzcapozalco, de acuerdo al mapa del distrito de Texcoco publicado en 1852 por Tomás Ramón del Moral. Esta decisión federal provocó diversas situaciones de índole político, social y económico que hicieron difícil la relación entre el estado y la
federación de 1824 a 1835. Después de coincidir por dos años en la ciudad de México la capital del país y del estado, se hizo necesario el traslado de los poderes a Texcoco el 1º de febrero de 1827, donde en ese mismo año se promulgó la primera Constitución Política de la entidad, que señaló en su artículo cuarto que su territorio era el comprendido por los distritos o prefecturas de Acapulco, Cuernavaca, Huejutla, México, Toluca, Tula, Tulancingo y Tasco.
La ciudad de Toluca se convirtió en la sede de los poderes del estado por el decreto Nº 126 del 5 de julio de 1830, el cual estableció que se debía instalar el Congreso Constitucional el 15 de agosto en la ciudad de Toluca y allí resolver sobre la permanencia de la ciudad de Texcoco como capital del estado y de acuerdo a lo que indicaba el artículo quinto de la Constitución. Previo a esto, Tlalpan funcionó de manera provisional como asiento de los poderes entre 1827 y 1830.
Se escogió a Toluca porque a decir de varios diputados, ofrecía la mejor solución. Tenía una población adecuada e interesada en permanecer ahí, un clima excelente, comodidades habitacionales adecuadas, provisiones abundantes y variadas, algunos edificios en buen estado donde se podía establecer las oficinas de gobierno y, en suma, Toluca ofrecía las características de una ciudad.. .
El 12 de septiembre de 1833 se aprobó la providencia del ejecutivo para trasladar provisionalmente los poderes del estado a la ciudad de Lerma, con motivo de los movimientos armados que acechaban a la capital.
Durante la vigencia del sistema republicano federal que prevaleció en los primeros once años de vida independiente, el país vivió una inestabilidad política, un desorden civil y una crisis financiera, por lo que diversos grupos políticos coincidieron en que esta forma de gobierno no había sido satisfactoria y que tampoco lo sería en el futuro, por ello era conveniente reemplazarlo por el régimen centralista; durante esta época el Estado de México se convirtió en departamento al igual que
el resto de las entidades del país.
Las juntas departamentales sustituyeron a los congresos y auxiliaban a los jefes políticos en sus funciones legisladoras... La Constitución Centralista o Código de las Siete Leyes, promulgada el 23 de diciembre de 1837, señalaba que el departamento de México se formó del antiguo estado del mismo nombre, del extinto Distrito Federal y de lo que era el territorio de Tlaxcala; así mismo, el departamento se dividió provisionalmente en trece distritos que fueron:
México, Chilapa, Cuernavaca, Mextitilán, Taxco, Tlaxcala, Cuautitlán, Toluca, Tula, Tulancingo, Temascaltepec, Texcoco y Acapulco; también señalaba que la capital del departamento recién creado sería la ciudad de México. Con la vigencia de este régimen el estado recuperó su capital y territorio perdido, y además se le anexó Tlaxcala.
El período centralista se extendió hasta el año de 1846, fecha en que se reestablece el sistema federal mediante la promulgación, por el Congreso Nacional, del decreto que declaró vigente la Constitución de 1824; su ratificación en el estado se emitió el 29 de agosto de 1846, al declararse vigente la Constitución de 1827 y su Ley Orgánica. Con la nueva vigencia de la Constitución el estado regresó a su extensión territorial anterior, sin el Distrito Federal y Tlaxcala. Este decreto local se promulgó en la ciudad de México, y a partir del 13 de septiembre de 1846 se reinstaló en Toluca la capital del estado libre y soberano de México.
Debido al continuo estado de guerra ocasionado por la lucha del poder que el país vivía desde su Independencia, éste se encontraba debilitado y susceptible al afán expansionista de Estados Unidos de América, que al invadir nuestro país en 1846 ocupó también el Estado de México, por lo cual se promulgó el decreto Nº 63 el 2 de junio de 1847; en él, el gobernador facultaba a la diputación para variar la residencia de los poderes del estado; con base en lo anterior Sultepec y Metepec fueron capitales provisionales de la entidad.
La amplia extensión territorial del estado se vio nuevamente afectada cuando el 15 de mayo de 1849 se erigió por decreto presidencial el estado de Guerrero, ocupando los distritos de Acapulco, Chilapa y Taxco, con una extensión de 64 579 km²...por esta vasta segregación territorial el Estado de México perdía su litoral y con ello su puerto marítimo más importante, Acapulco... además de la salida al mar, se vió privado de las regiones de maderas tropicales, de plantíos de algodón y de las ricas minas de plata de Taxco...; dicha erección fue ratificada por el Congreso del Estado de México el 30 de mayo de 1849 en el decreto Nº 16 y concertada mediante el decreto federal del 27 de octubre de 1849. Con esta
del Río, Cutzamala de Pinzón, Chilapa de Alvarez, Chilpancingo de los Bravo, Eduardo Neri, Huitzuco de los Figueroa, Iguala de la Independencia, Ixcateopan de Cuauhtémoc, La Unión de Isidoro Montes de Oca, Quechultenango, San Marcos, Tasco, Tecpan de Galeana, Teloloapan, Tepecoacuilco de Trujano, Tetela del Río, Tixtla de Guerrero y Zitlala, que constituían cerca de la mitad del territorio que aún conservaba.
